La educación apologética

0 commentsViews: 2

La apologética es la disciplina intelectual que se ocupa de la defensa racional, metódica y sistemática de la fe cristiana ante los ataques continuos dirigidos contra ella en todos los frentes por parte del pensamiento secular.

De esta forma la explica el teólogo colombiano Arturo Rojas, conferencista del Primer Congreso Internacional de Apologética en República Dominicana, realizado el pasado fin de semana organizado por la iglesia Ministerios Bet-El de Santo Domingo.

El objetivo del encuentro, comenta Rojas, era comenzar a capacitar a las iglesias cristianas locales en la adquisición y buen uso de estas habilidades “muy necesarias para que la iglesia deje de estar a la defensiva, arrinconada cada vez más y reducida a sus templos por parte de la cultura en el mundo, mientras que al mismo tiempo esa cultura le arrebata a sus jóvenes que buscan respuestas bien fundamentadas para lo que creen, tomándolos como rehenes y prisioneros en esta batalla cultural debido precisamente a que la iglesia no tiene cómo evitarlo por su deficiente o nula formación apologética”.

¿Cuáles son las amenazas que enfrenta hoy día la educacion?

Me parece que la amenaza actual más peligrosa que enfrenta la educación es, paradójicamente, algo que muchos consideran su principal virtud: la creciente especialización de la educación. Al respecto recuerdo que en uno de mis libros cité una muy pertinente reflexión del nobel peruano Mario Vargas Llosa cuando advertía algo con lo que concuerdo del todo: “La especialización trae muchos beneficios, pero también va eliminando esos denominadores comunes, gracias a los cuales podemos coexistir, comunicarnos y sentirnos solidarios, confina en aquel particularismo contra el que nos alertaba el refrán: no concentrarse tanto en la hoja como para olvidar que es parte de un árbol […] nada defiende mejor contra la estupidez de los prejuicios, del racismo, de la xenofobia, del sectarismo religioso o político, o de los nacionalismos excluyentes, como esta comprobación incesante […] la igualdad esencial de todos los hombres”. Así, pues, creo que esa es la amenaza más grande que enfrenta la educación en la actualidad: olvidar el todo en favor de alguna de las partes. Ser especialistas en campos muy específicos y restringidos del conocimiento y muy ignorantes en todos los demás.

¿Cuáles son las consecuencias de una educación deficiente y sustentada en ativalores?

Las consecuencias son las que estamos viendo todos los días en los titulares de prensa: grandes, numerosos y cotidianos casos de corrupción en todos los frentes de la sociedad, ya sea el gubernamental, el empresarial o el financiero, por parte de élites educadas y capacitadas en el nivel más alto de las habilidades y conocimientos de su campo de estudio, egresados en muchos casos de las mejores universidades del mundo, o con estudios de posgrado en ellas, miembros de la élite más privilegiada de la sociedad que sin embargo no tienen ningún reato de conciencia para cometer todo tipo de delitos en perjuicio del resto de la sociedad.

¿Cómo afecta a la sociedad la carencia de educación?

La carencia de educación en la sociedad y, particularmente, de la educación y formación en las habilidades del pensamiento crítico, hace de estas sociedades borregos o idiotas útiles de las élites de turno, sin capacidad de análisis ni cuestionamiento sobre las ideologías que se les quieren imponer por parte de esas élites intelectuales que moldean la cultura para manipular en favor de sus mezquinos intereses personales la conciencia de las masas.

La educación juega (o debería jugar siempre) el más trascendental papel de estimular el pensamiento crítico, capacitando a sus beneficiarios en la búsqueda de la verdad, del bien y de la belleza para ajustar a ellos toda la cultura humana, dotándolos con las herramientas conceptuales para alcanzar esta meta mediante el recto ejercicio de la razón con la que el Creador del universo nos ha dotado en mayor o menor grado a todos los seres humanos a través del Logos, Verbo o Palabra.

En un mundo que cambia vertiginosamente y en el que predomina la pos-verdad, ¿cómo lograr que la educación sea basada en valores cristianos?

En primer lugar, brindando criterios a las personas para distinguir el grano de la paja en una época en que la información de todo tipo abunda y nos bombardea continuamente desde que damos un clic en la pantalla táctil de nuestro teléfono inteligente, pero la verdad escasea en la medida en que las personas carecen del criterio y la voluntad para enfocarse, profundizar y “bucear” en este mar de conocimientos superficiales sino que se quedan en los tópicos comunes compartidos por las masas y los “memes” que circulan y se comparten de forma viral con mucha facilidad. En segundo lugar mostrando la incoherencia e inconsistencia racional y lógica de ideologías como el pluralismo, el escepticismo, el multiculturalismo, el relativismo y el subjetivismo que dominan hoy en el llamado “pensamiento políticamente correcto” y que en último término afirman la insostenible creencia en la existencia de tantas verdades como personas hay en el mundo. Y en tercer lugar, una vez depuradas de estas taras del pensamiento actual, seguir la Verdad hasta donde la Verdad nos conduzca.

Arturo Rojas

¿Cómo se puede hacer uso de las herramientas tecnológicas a favor de la educación?

La Biblia dice que nada es de desechar si se asume con acción de gracias, así como también nos revela que todo lo que Dios creó es bueno, incluyendo por supuesto el potencial que el universo y la naturaleza ofrecen para el desarrollo por parte del hombre de la ciencia y la tecnología involucradas en todos estos dispositivos que pueden, ciertamente, facilitar, pero también complicar nuestras vidas.

Porque la cultura no es buena ni mala. Es simplemente ambigu¨a. Y lo que la hace al final buena o mala son los usos que los seres humanos le demos. Por eso también la Biblia nos dice: “No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien” (Romanos 12:21). Es decir que debemos vencer los malos usos de la tecnología con buenos usos de ella.

Leave a Reply